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Informe del Presidente de la Academia Mexicana de Pediatria
Ejercicio 2010

Dr. Jesús Tristán López
Presidente de la Academia Mexicana de Pediatría
Dr. Julio Sotelo Morales. Coordinador de Asesores de la Secretaría de Salud
en representación del Dr. José Ángel Córdova Villalobos Secretario de Salud.
Distinguidos miembros del Presidium, respetables Académicos y Académicas,
Señoras y Señores.
En los últimos cincuenta años se han producido cambios significativos en la
medicina y en la profesión médica, muchos han sido beneficiosos, otros no
tanto y otros perjudiciales; no obstante es innegable que hubo reales y notables
progresos en la prevención, en el diagnóstico y en el tratamiento de muchas
enfermedades; en gran medida esto se debió al enorme desarrollo de la
investigación en las ciencias biológicas.
Sin embargo, acompañado de este proceso se presentan ciertos
cuestionamientos éticos.
Los marcados cambios que sufrió el ejercicio de nuestra profesión
transformaron varios paradigmas que han minado la figura del médico.
Hay un progresivo mercantilismo que va invadiendo la medicina, propiciado
muchas veces por empresas que ofrecen cuidados en la salud con el único fin
de lucro y el deslumbramiento por la tecnología y su mal inadecuado uso.
Todos estos aspectos y algunos más contribuyeron a una pérdida de los
valores éticos y morales de los médicos y por ende a un progresivo deterioro
del concepto que la sociedad tenía de ellos.
Esto ha motivado que muchas personas sigan las recomendaciones que
aparecen en diarios, televisión e internet más que la de su propio doctor.
Este progresivo descreimiento de la gente se debió en buena medida a que los
médicos comenzaron a suponer que los avances científicos eran suficientes
para brindar una buena medicina y simultáneamente dejaron de lado los
principios humanísticos y éticos de nuestra profesión, así como la ayuda
comprensión y el cuidado afectuoso de los pacientes.
Todos estos aspectos fueron vulnerando la práctica médica y contribuyeron al
deterioro que se tiene de nuestra profesión, con la consecuente frustración de
muchos profesionales y el desencanto de la gente con una medicina que le
ofrece una tecnología deslumbrante pero al mismo tiempo deshumanizada.
[ver informe completo]

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