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Bibliografía de interés
El desorden bipolar en niños puede persistir hasta la edad adulta
Séller B, Tillman R, Bolhofner K y Zimerman B
Arch Gen Psychiatry 2008; 65: 1125-1133
Un estudio publicado en la revista Archives of General Psychiatry muestra que los síntomas del desorden bipolar pediátrico pueden continuar hasta la edad adulta.
Después de 8 años de estudio, el 44,4% de los niños con trastorno bipolar mostraron episodios maniacos hasta pasados los 18 años de edad. Esta tasa es entre 13 y 44 veces superior que la prevalencia normal en la población.
Se examinó a 115 niños con trastorno bipolar con una media de edad de 11 años. Los niños fueron entrevistados al inicio de los síntomas y durante los 8 años que duró el estudio. Fueron entrevistados junto con sus padres sobre los síntomas, diagnóstico, ciclos diarios de manía y depresión, y la interacción con otras personas.
Los resultados de este estudio proporcionan la validación de que la enfermedad continúa en la edad adulta en una gran proporción de estos niños y, de la misma manera que ocurre en los adultos con este desorden, tienen una alta tasa de dependencia de sustancias.

Eficacia y efectos adversos de la combinación de paracetamol más ibuprofeno
Hay AD, Costelloe C, Peters TJ. Tratamiento de la fiebre en los niños. Eficacia y efectos adversos de la combinación de paracetamol más ibuprofeno BMJ.
2008 Sep 2;337:a1302.
La administración de paracetamol más ibuprofeno y de ibuprofeno en monoterapia produjo un control más rápido de la fiebre y un tiempo más prolongado sin fiebre.
Introducción:
La fiebre es un síntoma frecuente en las enfermedades pediátricas, que afecta aproximadamente al 70% de los niños en edad preescolar cada año, genera malestar en los niños, ansiedad en los padres y gastos en los sistemas de salud. Si bien la fiebre representa la respuesta del huésped a la infección, el uso de antipiréticos para su tratamiento está ampliamente establecido. Las razones para tratar este fenómeno comprenden el alivio del malestar, el control de la temperatura y la prevención de las convulsiones febriles. Las opciones terapéuticas para la fiebre comprenden medios físicos y drogas antipiréticas, como el paracetamol (acetaminofeno) y el ibuprofeno, que demostraron ser superiores al placebo, en tanto que el ibuprofeno se mostró superior al paracetamol para el alivio de la fiebre. Dado que ambas drogas tienen diferentes mecanismos de acción, se estima que podrían ser más eficaces si se utilizan juntas que como monoterapia, aunque las pruebas al respecto no son concluyentes.
El objetivo del presente estudio fue investigar si la combinación de paracetamol más ibuprofeno es superior al uso de cada droga por separado en el incremento del intervalo sin fiebre y en el alivio del malestar asociado con este síntoma, en niños febriles tratados en su hogar.
Métodos:
El diseño del estudio fue aleatorizado, a ciego, basado en la comunidad y de 3 grupos terapéuticos. Los niños se reclutaron y siguieron entre enero de 2005 y mayo de 2007 mediante 3 estrategias: local (servicios de atención primaria), remota (los médicos enviaron por fax los detalles de los participantes potencialmente elegibles al coordinador del ensayo) y comunitaria (se contactó telefónicamente a los padres). Participaron niños de entre 6 meses y 6 años, con temperatura axilar de al menos 37.8° C y hasta 41.0° C, secundaria a una enfermedad que podía tratarse en el hogar. El seguimiento se realizó a las 24 y 48 horas y en el día 5. Luego de completar un cuestionario inicial, los participantes fueron divididos al azar a uno de 3 grupos terapéuticos: paracetamol más ibuprofeno, paracetamol solo o ibuprofeno solo. Los padres recibieron instrucciones verbales y escritas sobre el uso de medios físicos para reducir la temperatura, como el empleo de ropas holgadas y fomentar la ingesta de líquidos fríos. La intervención consistió en la provisión de las drogas de estudio por hasta 48 horas: 15 mg/kg/dosis de paracetamol cada 4-6 horas (máximo de 4 dosis en 24 horas) y 10 mg/kg/dosis de ibuprofeno cada 6-8 horas (máximo de 3 dosis en 24 horas). Los padres, enfermeros e investigadores desconocían el tratamiento asignado.
La primera dosis del antitérmico se administró en presencia del enfermero y se registró la hora, que se denominó hora 0. Las primeras 4 horas constituyeron el período de eficacia. Posteriormente, se pidió a los padres que administraran la droga regularmente entre 4 y 24 horas (período proactivo) y, en respuesta a los síntomas de sus hijos, entre las 24 y 48 horas (período reactivo). A las 48 horas se recuperaron los medicamentos y se les indicó a los padres que utilicen drogas de venta libre hasta el día 5.
Los criterios principales de valoración fueron el número de minutos sin fiebre (< 37.2° C) en las primeras 4 horas y el porcentaje de niños sin malestar a las 48 horas (escala de malestar). Los criterios secundarios de valoración abarcaron la aparición de temperatura normal a menos de 37.2° C por primera vez en las primeras 24 horas (desaparición de la fiebre), el tiempo transcurrido sin fiebre por 24 horas, el porcentaje de participantes sin síntomas asociados con fiebre (malestar, disminución de la actividad y del apetito, alteración del sueño) y los efectos adversos. A las 48 horas y en el día 5, se obtuvieron los datos sobre los síntomas asociados con la fiebre y la medición de la temperatura, registrados por los padres. En todo momento se recogió información acerca de los efectos adversos.
Se utilizaron estadísticas descriptivas para las características iniciales de los niños, para evaluar las comparaciones iniciales y contrastar los efectos adversos. Los análisis comparativos se efectuaron según la intención de tratar mediante regresión lineal o logística y con el ajuste por variables (edad 6-17 meses versus 18-71 meses, gravedad de la fiebre 37.8º C-38.9º C versus 39º C-41º C, escala de malestar, duración previa de la fiebre ≤ 24 horas versus > 24 horas y uso de antibióticos). Las comparaciones principales se efectuaron entre la combinación de paracetamol más ibuprofeno y cada droga por separado, en tanto que las comparaciones secundarias fueron entre el paracetamol y el ibuprofeno mediante los ajustes de Dunnett y Tukey, respectivamente, para comparaciones múltiples. Se calcularon los intervalos de confianza del 95% (IC).
Resultados:
Se realizaron 4 515 contactos, de los cuales 3 477 niños (89%) no pudieron elegirse, por lo que fueron aleatorizados 156: 52 formaron el grupo de paracetamol solo, 52 el grupo de ibuprofeno solo y 52 el grupo de paracetamol más ibuprofeno. Al inicio, los grupos fueron similares. Más del 90% de los participantes presentó malestar, disminución de la actividad y del apetito y alteraciones del sueño.
Según el análisis por intención de tratar, la combinación de paracetamol más ibuprofeno fue superior al paracetamol solo en cuanto al tiempo sin fiebre en las primeras 4 horas (171.1 ± 40.8 minutos versus 116.2 ± 65 minutos; diferencia ajustada: 55.3 minutos; IC: 33.1-77.5; p < 0.001) y similar al ibuprofeno solo (171.1 ± 40.8 minutos versus 156 ± 57.6 minutos; diferencia ajustada: 16.2 minutos; IC: 7-39.4; p = 0.2).
La combinación de paracetamol más ibuprofeno tuvo un efecto más rápido para la desaparición de la fiebre que el primer agente solo (diferencia ajustada: 23.5 minutos; IC: 2.2-44.8; p = 0.025) y similar al ibuprofeno como monoterapia (diferencia ajustada: 3 minutos a favor del ibuprofeno solo; IC: 18.3-24.4; p > 0.8). Por su parte, el ibuprofeno solo tuvo un efecto más rápido en la desaparición de la fiebre que el paracetamol como monoterapia (diferencia ajustada: 26.3 minutos; IC: 4.3-48.3; p = 0.015). La administración de paracetamol más ibuprofeno por 24 horas incrementó el tiempo sin fiebre en 4.4 horas (IC: 2.4-6.3; p < 0.001) en comparación con el paracetamol y en 2.5 horas respecto del ibuprofeno solo (IC: 0.6-4.4; p = 0.008). No se observaron beneficios para la combinación de paracetamol más ibuprofeno para el malestar asociado con la fiebre a las 48 horas; tampoco para los síntomas relacionados con la fiebre entre las 24 horas y el día 5, aunque el poder estadístico fue bajo para estos resultados.
Los efectos adversos más frecuentes fueron la diarrea y los vómitos, pero no hubo diferencias entre los grupos. Sin embargo, el número total de niños que presentó reacciones adversas fue bajo para realizar comparaciones significativas entre los tratamientos. Cinco participantes fueron internados en el hospital por efectos adversos graves: 1 niño en el grupo de paracetamol, 3 en el grupo de ibuprofeno y 1 en el grupo de la combinación de ambos agentes. Según un revisor independiente, estos efectos adversos no se consideraron relacionados con la progresión del estudio o las drogas.
Discusión y conclusión:
Comentan los autores que los resultados del presente estudio demostraron que, en los niños febriles, la administración de paracetamol más ibuprofeno y de ibuprofeno en monoterapia produjo un control más rápido de la fiebre y un tiempo más prolongado sin fiebre en las primeras 4 horas en comparación con el paracetamol solo, pero no hubo diferencias entre la combinación de paracetamol e ibuprofeno y el ibuprofeno solo. En las primeras 24 horas, los datos indicaron superioridad de la combinación de ambos agentes sobre cualquiera de las drogas por separado en cuanto a mayor tiempo de permanencia sin fiebre, en tanto que no hubo diferencias en la fiebre asociada con malestar a las 48 horas. La frecuencia de efectos adversos fue similar entre los grupos. Si bien otros ensayos demostraron que el paracetamol es superior al placebo, los resultados del presente estudio indicaron que, si se quiere lograr un alivio de la fiebre más rápido y prolongado en las primeras 4 horas, debe utilizarse ibuprofeno en lugar de paracetamol.
En conclusión, señalan los investigadores, en las primeras 4 horas, la temperatura se redujo más rápidamente y se prolongó el período sin fiebre en los niños que recibieron ibuprofeno o la combinación de ibuprofeno más paracetamol en comparación con paracetamol solo. En las primeras 24 horas, los participantes tratados con paracetamol más ibuprofeno pasaron 4.4 horas más sin fiebre respecto de los asignados a paracetamol y 2.5 horas más que los que recibieron ibuprofeno como monoterapias. Los padres, los profesionales de la salud y los farmacéuticos deben considerar en primer término el uso de ibuprofeno para el tratamiento de la fiebre y valorar los riesgos y beneficios relativos del uso de paracetamol más ibuprofeno por 24 horas.
Evaluación del diagnóstico y tratamiento de los niños con trastorno por déficit de atención/hiperactividad en España mediante la técnica Achievable Benchmarks of Care (ABC).
A. Martínez-Bermejo,
D.M. Moreno-Pardillo,
B. Soler-López,
  ; Evaluación del diagnóstico y tratamiento de los niños con trastorno por déficit de atención/hiperactividad en España mediante la técnica Achievable Benchmarks of Care (ABC) REV NEUROL 2008;47:451-456
PMID: 18985593
Introducción y objetivos: Observamos un gran interés público hacia el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) con un intenso debate sobre el proceso diagnóstico, la evaluación del seguimiento y las estrategias terapéuticas en estos pacientes. En este estudio valoramos el cumplimiento de las recomendaciones diagnósticas y terapéuticas en el TDAH en España, en relación con las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría (AAP), y lo cuantificamos mediante la técnica Achievable Benchmarks of Care (ABC).
Sujetos y métodos: Participaron en el estudio 215 especialistas, 138 psiquiatras infantojuveniles y 77 neuropediatras. Las preguntas fueron seleccionadas para responder al cumplimiento de las recomendaciones para el diagnóstico (1 a 5) y tratamiento (1 a 5) de la AAP. Se aplicó para el análisis la técnica ABC, de la Universidad de Alabama, Birmingham, EE. UU.
Resultados: El grado de cumplimiento de las recomendaciones diagnósticas fue: recomendación 2, 63,1% (ABC 100%), recomendaciones 3 y 4, 65,8% (ABC 100%), y recomendación 5, 87% (ABC 100%); y en las recomendaciones de tratamiento: recomendación 2, 87,1% (ABC 100%), y recomendación 3, 71,2% (ABC 100%).
Conclusiones: El seguimiento de las recomendaciones de la AAP para el tratamiento de los pacientes con TDAH es mayor que el seguimiento de las recomendaciones diagnósticas. En el 10% de los mejores centros (ABC) se alcanza un cumplimiento de un 100% de todas las recomendaciones, un elevado grado de adherencia a las recomendaciones estadounidenses, aun no siendo de obligado cumplimiento en nuestro ámbito clínico.
Nephrology Critical Care
Ricci Z, Ronco C. Year in review 2007: Critical Care – nephrology Critical Care 2008, 12:230doi:10.1186/cc6952
http://ccforum.com/content/12/5/230
Resumimos investigaciones originales en el ámbito de cuidados críticos de nefrología que fueron aceptadas para publicación o publicado en 2007 en Critical Care y, cuando se considere pertinente o directamente vinculados a esta investigación, en otras revistas. Cuatro temas principales fueron identificados durante un breve panorama general. La primera de ellas fue la definición de daño renal agudo y las recientes pruebas que demuestren la validez de RIFLE (riesgos, lesiones, falla, la pérdida y la etapa final de la enfermedad de los riñones) los criterios y las recientes revisiones de los criterios de Acute Kidney Injury Network. En segundo lugar, cubrir la utilización clínica y experimental de nuevos biomarcadores para el diagnóstico de daño renal agudo, prestando especial atención a los neutrófilos gelatinase asociados lipocalin proteína. La tercera zona seleccionada para la revisión son los resultados de la lesión renal aguda durante los últimos 10 años, descrito por un reciente estudio epidemiológico Australiano. Por último, las características técnicas de las terapias de reemplazo renal fueron examinadas en 2007, específicamente en relación con anticoagulación y el acceso vascular.
Intensive care unit management
Year in review 2007: Critical Care – intensive care unit management
Clayton Barbieri, Shannon S Carson and André Carlos Amaral
Critical Care 2008, 12:229doi:10.1186/cc6951
http://ccforum.com/content/12/5/229
Resumen:
Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y las drogas, la atención de la salud está convirtiendose grandemente en compleja y costosa. Gobiernos y proveedores de servicios de salud en todo el mundo dedican una gran proporción de sus presupuestos para el mantenimiento de la calidad de la atención. Durante 2007, Critical Care publicó varios documentos que ponen de manifiesto importantes aspectos de la gestión de cuidados críticos, que pueden subdividirse en estructura, procesos y resultados, incluidos los costos. Se ha dado gran énfasis a la calidad de vida después de la estancia en la unidad de cuidados intensivos, sobre todo el impacto de trastorno de estrés postraumático. Significativo fue también la atención al nivel del estaff, a la optimización de la capacidad de la unidad de cuidados intensivos, y al costoefectividad de la s drogas, en particular la recombinante humana activado por proteína C. La gestión de costos y proporcionar una atención de alta calidad al mismo tiempo son los nuevos desafíos que debemos comprender y satisfacer.
Cambio en la leptina, la composición corporal y otras hormonas en torno a la menarquia. Una representación visual.
Change in leptin, body composition and other hormones around menarche - a visual representation Bandini, L.G.; Must, A.; Naumova, E.N.; Anderson, S.E.; Caprio, S.; SpadanoGasbarro, J.L.; Dietz, W.H. Acta Pediátrica 2008; Vol: 97 Nro: 10 Págs: 1454 - 1459
Objetivo:
Presentar una representación visual de los cambios en la composición corporal, y de los niveles de leptina, insulina, estradiol y de la hormona estimulante del foliculo (FSH) en relación con la menarca en las niñas.
Métodos:
Los participantes eran un subconjunto de las niñas sanas (n = 108) registradas en un estudio longitudinal de crecimiento y desarrollo llevado a cabo en el General Clinical Research Center en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Las participantes fueron vistas un año antes de la menarca hasta los 4 años postmenarca para las medidas de composición corporal y niveles séricos de leptina, la insulina, estradiol y FSH. La composición corporal se determinó por impedancia bioeléctrica. Normalizada la composición corporal y los niveles de hormonas, fueron graficadas para visualizar los patrones de cambio.
Resultados:
En la menarca, la media del porcentaje de grasa corporal (% GC) de las niñas fue del 24,6% (SD = 4,1%) después de la menarca el % GC fue de 27%. En la leptina los niveles promedio fueron de 8,4 ng / mL (SD = 4,6) en la menarca y similares a 12 ng / ml después de esta. Los cambios en los niveles de leptina fueron estrechamente paralelos a grasa corporal. Insulina, estradiol y los niveles de FSH siguieron patrones esperados en relación a la menarca. El aumento de leptina se inició cerca de la menarca igual que la insulina y las demás hormonas sexuales.
Conclusión:
Se proporciona una presentación visual de hormonales y de la composición corporal, que se producen en todo el período de la pubertad en las niñas y que pueden ser útiles en la generación de nuevas hipótesis relacionadas con la presentación de la menarca.
Logros académicos, de comportamiento y hallazgos en la resonancia magnética en niños de 15 años de edad, de muy bajo peso al nacer.
Gaddlin PO, Finnstrom O, Samuelsson S, Wadsby,M, Wang C, Leijon I. Academic achievement, behavioural outcomes and MRI findings at 15 years of age in very low birthweight children. Acta Paediatrica Vol: 97 Nro: 10 Págs: 1426 - 1432
Objetivo:
Evaluar las funciones cognitivas, académicas y de comportamiento en niños de 15 años de edad nacidos de muy bajo peso al nacer (RNMBPN) y relacionar los resultados al género, los factores de riesgo neonatal, el crecimiento y la hallazgos de resonancia magnética (MRI).
Métodos:
61/86 niños RNMBPN 57/86 controles nacidos normales en la región sudoriental de Suecia fueron evaluados en relación con la cognición (WISC III), resultados escolares, el comportamiento y el crecimiento. Los niños nacido MBPN fueron examinados mediante resonancia magnética cerebral.
Resultados:
los niños RNMBPN calificaron significativamente inferior a los controles de término sobre WISC III y el 49% tenía IQ inferior a 85. Diez niños nacidos MBPN con IQ menor a 70 no habían sido identificados clínicamente con anterioridad y la mayoría de estos niños asisten a la escuela normal. Las niñas nacidas con MBPN tuvieron significativamente menos problemas con los puntajes totales. Con la Resonancia magnética se detectó daño la la sustancia blanca en 16 (27%) niños. Los nños nacidos MBPN con lesión de sustancia blanca tuvieron IQ significativamente menor que los que no la tuvieron. La circunferencia occipito-frontal Pequeñas (OFC) se correlacionó con IQ bajo. La Ventilación mecánica y hemorragia intraventricular (Hiv) mostraron correlaciones significativas con coeficiente intelectual y habilidades de lectura disminuidos. Conclusión: Los niños nacidos con MBPN tuvieron mas pobres resultados en comparación con sus controles en las pruebas cognitivas. Ventilación mecánica y Hiv estuvieron relacionados con pobres resultados académicos. Muchos de los niños con bajo coeficiente de inteligencia no habían sido identificados anteriormente. Por lo tanto, recomendamos que los niños RNMBPN sean sometidos a una prueba de IQ antes de comenzar la escuela con el fin de recibir apoyo adecuado.
¿El CPAP nasal reduce la displasia broncopulmonar?
Acta Paediatrica Does nasal CPAP reduce bronchopulmonary dysplasia (BPD)? Patel, D.S.; Greenough, A. Vol: 97 Nro: 10 Págs: 1314 - 1317
La presión nasal temprana, positiva continua de vía aérea (CPAPN) o la terapia temprana con surfactante con extubación temprana y CPAP nasal en lugar de la ventilación mecánica continua ha sido adoptada por muchos centros, especialmente en Escandinavia, como parte del tratamiento de los recién nacidos con síndrome de distrés respiratorio. Se ha sugerido que la displasia broncopulmonar es menos de un problema en los centros que adoptan estos lineamientos. Los resultados de los ensayos aleatorios sugieren que el CPAPn temprano o profiláctico puede reducir la DBP pero se requieren aun muchos estudios para determinar la contribución relativa de los principios de una política de abordaje pulmonar, con administración temprana de surfactante y CPAPn en la reducción de DBP. Además, el método óptimo de proporcionar CPAP necesita determinarse. Conclusión: La eficacia de CPAPN mejorando el resultado respiratorio a largo plazo necesita compararse con las nuevas técnicas de ventilación y con el tiempo optimo de administración de surfactante.
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